5 consejos para un viaje seguro con niños

Cada verano se producen en nuestro país más de cien millones de desplazamientos por carretera. Ante la cercanía del calor y de las ansiadas vacaciones, conviene tener en cuenta algunos aspectos básicos, especialmente cuando viajamos con niños. Cómo revisar tu silla de coche, cómo puede afectar a la seguridad el hecho de llevar objetos sueltos en el interior del vehículo… En Axkid te explicamos cómo prepararte para un viaje seguro en familia.

1. Revisa el coche antes de iniciar el viaje

Una puesta a punto general es recomendable para comprobar que el vehículo está en un estado óptimo para viajar y evitar incomodidades o averías. Siempre deberíamos revisar como mínimo el estado del motor, la dirección y los frenos antes de las vacaciones, con todos los desplazamientos que conllevan, aunque también es aconsejable comprobar el estado de la suspensión, las luces o el limpiaparabrisas y los niveles de líquidos del vehículo.

Presta una atención especial a las ruedas. Circular con la banda de rodadura por debajo de los 2 mm es muy peligroso. Comprueba que no tienen un desgaste excesivo y, si es así, cámbialas antes de viajar. Revisa también el nivel de presión de los neumáticos por si es necesario rellenarlas de aire para asegurar una buena adherencia a la carretera, sobre todo teniendo en cuenta que el coche irá cargado.

Comprobar que llevas al menos un chaleco reflectante, los dos triángulos homologados de señalización de peligro y un botiquín básico para emergencias también es una buena idea si quieres tener un viaje seguro.

2. Revisa la instalación de la silla de coche

No sólo es importante el vehículo. Si viajas con niños, es fundamental que también revises su silla de coche a contramarcha.

Asegúrate de que el uso diario no haya alterado nada en la instalación inicial. Si la silla se instala con cinturón, comprueba que éste pasa sin doblarse en todos los puntos. Si lleva un sistema Isofix confirma que ambos pilotos verdes son visibles. Recuerda que este sistema sólo puede usarse hasta los 18 kg de peso y, después, la silla debe instalarse con cinturón.

Si la silla no queda recta, notas que se mueve o tienes alguna duda sobre la tensión o el ajuste de alguno de sus elementos de seguridad (pata de apoyo, low-tether…) consulta el manual de instrucciones, acude a tu punto de venta o ponte en contacto con la marca para asegurarte antes de viajar. Una silla mal instalada pierde toda garantía de seguridad.

Además de revisar la instalación, comprueba que los arneses no están doblados ni retorcidos. Si llevas un espejo en el asiento trasero, ajústalo antes de comenzar el viaje para poder conducir sin distraerte intentando encontrar un ángulo en el que puedas ver al niño a través del retrovisor.

Si el viaje es largo o has planeado que coincida con el tiempo de siesta, ajusta un reclinado superior al habitual que garantice que no se le caiga la cabeza hacia delante cuando se duerma.

3. Organiza el equipaje con seguridad

¿Sabías que en un choque a 60 km/h los objetos del vehículo salen propulsados con una fuerza equivalente a 56 veces su peso? Un teléfono móvil de solo 200 gramos de peso golpearía a los pasajeros con una fuerza equivalente a 10 kg. Esta es la razón por la que nunca debemos llevar objetos sueltos en el interior del vehículo: si llevas algo dentro del coche colócalo en la guantera y en accesorios organizadores que los mantengan sujetos en caso de frenazo o accidente.

Respecto al maletero, coloca los bultos más pesados debajo para no afectar al centro de gravedad, reparte el peso para que un lado no esté más sobrecargado que el otro y sujeta el equipaje, si es posible, para evitar desplazamientos con los movimientos de la conducción.

Y, aunque sea difícil porque en un viaje con niños siempre tenemos que llevar muchas cosas, procura no sobrecargar el coche en exceso para no comprometer su correcto funcionamiento.

4. Planifica bien tu viaje

Si este punto es básico en cualquier desplazamiento en coche, con niños es fundamental y puede marcar la diferencia entre un viaje agradable y un verdadero suplicio. Además de informarte sobre el estado de las carreteras y calcular tu ruta evitando las horas punta, no olvides adaptarte a la edad de tus hijos en todo lo posible.

Programar paradas cada dos horas como máximo para que puedan estirarse, moverse, distraerse o hacer pis hará el viaje mucho más llevadero. Si se trata de un trayecto muy largo, puedes intentar hacer coincidir al menos una parte de él con el tiempo de siesta.

Procura mantener una temperatura agradable en el coche, viste a los peques con ropa cómoda, usa fundas en la silla de coche que minimicen el sudor, coloca parasoles en las ventanillas laterales… los pequeños detalles pueden cambiar enormemente la comodidad durante el viaje.

Si además llevas agua a mano y cosas divertidas para que se entretengan tendrás, además de un viaje seguro, uno más agradable para todos.

5. Cuidado con la “ilusión de seguridad” al volante

Estamos tan habituados a conducir que muchas veces damos por hecho que podemos controlar cualquier situación y nos ponemos en modo automático, siendo menos prudentes de lo que deberíamos.

Dentro del coche es fácil sentir una “ilusión de seguridad” y olvidar la velocidad real a la que nos movemos. No te confíes al volante: mantén la distancia de seguridad, controla la velocidad y evita distracciones. Si quieres programar el navegador, hazlo siempre antes de comenzar el viaje, nunca mientras conduces. Conecta también el bluetooth antes de ponerte en movimiento y guarda el móvil para no tener la tentación de mirarlo.

Si tus hijos lloran y te altera mientras conduces, haz una parada y vuelve a ponerte en movimiento cuando estén más tranquilos. Muchas situaciones de riesgo e imprudencias al volante se producen por ir más pendiente de los niños que de la carretera.

Y no olvides seguir alerta cuando estés cerca de tu destino. La mayor parte de los accidentes se producen en el último tramo de un trayecto largo o en los desplazamientos cortos, cuando nos relajamos y lo damos por hecho.

Recuerda que lo más importante es llegar bien y disfrutar de lo que llevas esperando todo el año: unas fantásticas vacaciones en familia.

 

Gracias por la foto milemae.com