Priorizar la seguridad al usar la posición a contramarcha, salvó la vida del hijo de Rebecca.

A las 10 de la mañana de un jueves normal, sucedió lo impensable: Rebecca recibió una llamada telefónica de la policía diciendo que su hijo de 2 años había estado involucrado en un accidente. Corrió al lugar llena de miedo, sin saber si su hijo estaba herido o no. Al llegar, vio una ambulancia vacía y comenzó a entrar en pánico aún más.

El accidente 

Rebecca nos dice que su abuelo recogió a su hijo como de costumbre un jueves por la mañana. Sin embargo, debido a obras en la carretera principal, tuvo que tomar carreteras secundarias que no le eran familiares. El automóvil se acercó a un cruce cn mala visibilidad y pasó por alto una señal de ceder el paso, atravesando un cruce en el que no tenía la prioridad, sin percatarse de que otro vehículo lo atravesaba al mismo tiempo. El automóvil chocó con una camioneta que se aproximaba y volcó varias veces, aterrizando boca abajo en una zanja mojada al costado de la carretera.

Cuando Rebecca vio a su hijo jugando felizmente en un coche de policía con la sirena encendida y escuchó cómo los bomberos habían sacado a su abuelo del coche, tuvo una sensación de incredulidad. Se sintió aliviada al descubrir que su hijo estaba ileso, gracias a la elección de una silla de coche a contramarcha de Axkid. Rebecca agradece a sus estrellas de la suerte todos los días que el niño haya sobrevivido al accidente y, a menudo, piensa en lo que podría haber sucedido si no hubiera invertido en una silla de coche de alta calidad.

Ir a contramarcha salvó a su hijo

Rebecca cree firmemente que la silla a contramarcha de su hijo tuvo un gran impacto en su seguridad. Había invertido mucho en comprar uno de las sillas más probadas del mercado, para asegurarse de que sus hijos viajaran lo más seguros posible. Si la silla hubiera mirado de frente, o hubiera sido de peor calidad, su hijo habría sufrido muchas más lesiones. 

Rebecca siempre había insistido mucho en que sus hijos permanecieran mirando hacia atrás el mayor tiempo posible a pesar de muchas objeciones de los miembros de la familia que insistían en que estaba siendo sobreprotectora.

Nunca comprometas la seguridad

Lo que Rebecca experimentó es un poderoso recordatorio de la importancia de las sillas a contramarcha para los niños. Ella aconseja a otros padres que tengan la silla de auto más segura que puedan pagar, y que no pongan a los niños mirando hacia adelante por ninguna otra razón que no sea que el niño haya superado los límites de uso de la silla a contramarcha. Un poco de investigación y acciones inteligentes podrían ahorrarle toda una vida de angustia, ya que la alternativa es algo que ni ella ni ningún otro padre/madre soportaría pensar. 

En conclusión, la historia de Rebecca es un recordatorio de que invertir en una silla a contramarcha de alta calidad para tu hijo no es ser sobreprotector, sino es tomar una decisión inteligente y responsable, tanto que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en caso de accidente. Prioricemos todos la seguridad de nuestros hijos cuando viajamos en automóvil.